domingo, 18 de diciembre de 2011
Una tarde exprés
viernes, 16 de diciembre de 2011
Comida, comida, comida...
martes, 13 de diciembre de 2011
Boston: ciudad histórica
domingo, 11 de diciembre de 2011
viernes, 9 de diciembre de 2011
DC: tachando cosas de la lista
Pero toda esa energía que me faltaba mientras esperaba al tren la recuperé con un par de horitas de sueño con traqueteo incluido, así que cuando bajé desestimé de inmediato la idea de mi madre de quedarme en un café trabajando y esperándoles en la estación. Nanai.
lunes, 5 de diciembre de 2011
El otro Nueva York
sábado, 3 de diciembre de 2011
Ya llegó la Navidad
viernes, 25 de noviembre de 2011
Un Thanksgiving medio norteamericano, medio cubano
Básicamente, se trataba de hablar con los anfitriones (bueno, realmente, con su madre) y contarle por mensaje de móvil que habíamos pensado hacer nosotros un pavo, y que si sabía cómo se hacía. La mujer, toda escandalizada, la llamó y le sugirió que, dado que lleva unas cuatro horas guisar el pavo, compráramos uno por ahí. Una vez ya había colado el anzuelo, Olga le comentó que era buena idea, que probablemente con un pavo y alguna tortilla española tendríamos comida suficiente.
Y coló, porque se ve que esa mujer adora las tortillas y lleva tiempo pidiendo una. Nada más oír eso, respondió que, puesto que íbamos a hacer eso, por qué no íbamos con todos nuestros bártulos a casa de su hija a cenar. Y que no nos olvidáramos tres tortillas y ensaladilla rusa. (Así, especificando el número y todo).
lunes, 21 de noviembre de 2011
Princeton: ciudad universitaria con mucha vida
sábado, 19 de noviembre de 2011
La ONU vista desde un punto diferente
viernes, 18 de noviembre de 2011
Have a nice day!
martes, 15 de noviembre de 2011
Mezclas: del NYC intelectual al más residencial
sábado, 22 de octubre de 2011
Que el ritmo no pare, no pare, no
Y esperamos.
miércoles, 5 de octubre de 2011
Comienza Halloween en NYC
domingo, 11 de septiembre de 2011
Uno de los mayores placeres: la comida
domingo, 21 de agosto de 2011
Philly
martes, 30 de junio de 2009
EN ESOS DÍAS DE VERANO...
Ya he vuelto a la cruda realidad de los trabajos, las clases con asistencia obligatoria, las largas tardes leyendo textos de Relaciones Internacionales… pero también han vuelto los castillos de fuegos artificiales en el Rin por San Juan, las cenas cumpleañeras, las fiestas en el campus de la universidad, las tardes en el parque de Hartenberg (leyendo Relaciones Internacionales) sentada sobre la hierba y los domingos domingueros de repantigarse en una silla a la sombrita a mirar como otros juegan al vóley.
Nada más llegar de Sicilia nos fuimos al Rin a ver la culminación de las fiestas de San Juan, casi tan importantes en Mainz como el carnaval porque Gutenberg se llamaba Johannes. Toda la orilla del río estaba llena de tenderetes con miles de cosas bonitas e interesantes, pero nosotros habíamos ido para llegar al castillo, el gran acto final. Se disparaba desde un barco en el Rin, de manera que lo podía ver todo el mundo. Bueno, qué gran caca de castillo. Los fuegos más altos estaban a veinte metros, y como mucho había tres a la vez… Solo diré que, una vez acabó, todos nos quedamos esperando en silencio el siguiente cohete,… Eso sí, todos los alemanes aplaudieron con mucho entusiasmo, ¡qué belleza!
El festival de verano del finde pasado de la universidad estuvo muy bien, todo se llenó de gente, de carpas, de músicas en directo, de comidas veganas, de crêpes, de comida asiática,…y de erasmusianos… Estuvimos con ellos la mayoría de la noche, bailando sobre la hierba una música extraña que a ratos era en alemán y a ratos en un idioma incomprensible que, probablemente, era alemán rapidísimo.
El domingo nos fuimos Carol & Co. valenciana, Sophie y yo a casa de Sören a Bingen. Miguel y él nos recogieron y dimos un paseíllo por la orilla del Rin haciendo tiempo a que pasara el autobús que nos llevaba a su casa. El primer descubrimiento fue la terraza con jardincito, y ya no salimos de allí. Bajo una sombrilla comimos los ocho bien apretujaditos de todo y luego hicimos la sobremesa, algo que no hacía desde…ni se sabe.
Hicieron sandimotxo y estuvimos haciendo el tonto toda la tarde en el jardín. Unos jugaban al vóley, otros nos enterábamos de la diferencia entre una auditoría y una consultoría, unos se mojaban con la manguera y otros comíamos crêpes de nutella y plátano, a alguna le daba la vena preguntona con el pobre policía, y todos nos emocionábamos al pensar en la fiesta latina (próximamente en los mejores cines)…
Un día de relax completo perfecto hasta los momentos de estrés por culpa de la poca frecuencia de los autobuses y trenes los domingos por la tarde. Desde que dijimos que estaría bien irse hasta que llegamos a casa pasaron casi tres horas… (la versión corta habría sido una hora)

